sábado, 24 de enero de 2009

Berlín & Dresden

Va a ser verdad eso de que un viaje planificado el día de antes es el que mejor sale.

Esta semana pasada viví uno de los mejores viajes que he hecho hasta ahora. El jueves por la mañana conseguimos un coche de 7 plazas (un Opel Zafira) para 5 días, que nos salía a muy buen precio, incluso más barato que ir en autobús con StudentAgency para 6 personas; y por la tarde, despues de varias horas de búsqueda, conseguimos encontrar un albergue para Berlín y otro para Dresden.

Así, el viernes por la mañana a eso de las 10:30 salimos de la residencia para recoger nuestro afamado coche a las 12:00 en el aeropuerto. El viaje no se hizo pesado porque nos fuimos turnando todos para conducir y no tuvimos ningún tipo de problema. También es verdad que si hubiésemos tenido un CD de música hubiera ayudado, porque buscar música en la radio checa o la alemana no es nada fácil... Cuando llegamos a Berlín, a eso de las 19:00, nos desviamos un poco del camino que teníamos que coger dentro de la ciudad, pero con un poco de suerte en dos o tres maniobras dimos con la calle. El albergue estaba bastante bien para mi gusto, aunque es verdad que nos separaron en 2 habitaciones, pero teníamos la planta prácticamente para nosotros solos y las duchas no estaban mal. El único pero que se le podía sacar era que estaba un poco lejos del centro, a 20 minutos de la parada de metro del zoo, pero a decir verdad, para llegar en coche está bastante bien, porque meterse en pleno centro con él sería una locura.

Berlín es una ciudad completamente nueva. Como todos sabemos tras la Segunda Guerra Mundial quedó completamente arrasada, y prácticamente la daban por destruida. Fue gracias a las mujeres de la época que apoyándose en que la puerta de Brandenburgo quedó en pie, la ciudad podía ser reconstruida, y como podemos ver en las fotos así fue.

El antes y el después de la Puerta de Brandemburgo

Monumento a los Judíos

CheckPoint Charlie


Pensando en el Muro de Berlín 
Berlín es una ciudad con mucha historia y una forma de conocer parte de esa historia es hacer alguno de los free tours ofertados. Nosotros hicimos el free tour general el sábado y el domingo el del Tercer Reich, y la verdad es que ayuda mucho a conocer mejor la ciudad y no son nada caros.

Una curiosidad que nos contaron es la historia de los semáforos para los peatones. En la zona comunista se pusieron unos muñequitos con sombrero para representar la clase obrera de aquellos tiempos, y hace unos años se intentaron eliminar de las calles pero la gente se manifestó en masa en contra de la eliminación de los muñecos del semáforo y ahora se han convertido en un perfecto suvenir para todos los turistas.



Tras patearnos Berlín de punta a punta, el martes por la mañana nos fuimos a Dresden, una ciudad pequeñita, pero con mucho encanto y que merece la pena visitar. Eso sí, en unas horas lo puedes recorrer todo, así que no hace falta quedarse más de un día.

Finalmente, pusimos rumbo a casa el miércoles por la mañana bien temprano, para poder llegar a tiempo para devolver el coche antes de las 13:00. Y haste en eso tuvimos suerte, porque llegamos a las 12:20 al aeropuerto y a las 12:35 salía el bus que nos deja en la Hlavní Nádrazí, y en el tiempo que tardaron en revisar en coche, lo cogimos sin problemas.

martes, 13 de enero de 2009

Por fin en Brno, tras una mala experiencia en la T4 de Barajas

El sábado todo parecía que iba a salir redondo, cuando estaba en la cola para facturar, ví la máquina del auto-checkin y lo ví claro, encima me voy a saltar la cola para tener asiento! Así que conseguí mi asiento en los vuelos de Málaga-Madrid (11:20) y Madrid-Viena (15:50) del sábado, y como sólo llevaba equipaje de mano me fui directamente para el control. Eran las 10:40 cuando ya veía por pantalla que el vuelo a Madrid de las 9:30 había sido cancelado y el de las 9:00 estaba embarcando... Ya me empezaba a oler mal la cosa, cuando a eso de las 11:00, anuncian por megafonía que mi vuelo está retrasado porque el avión que viene desde Madrid no ha llegado todavía. Al principio el retraso lo ví algo normal, debido a los problemas que habían tenido por el temporal el día anterior, y tampoco me preocupaba mucho porque tenía tiempo suficiente para coger el de Viena. El avión no salió hasta las 13:30 (2 horas y media de retraso, no está nada mal!!).

Cuando llegué a la T4 de Barajas (14:30), todo parecía que iba a salir redondo porque mi vuelo estaba en pantalla y no tenía ningún retraso, pero sospechaba que al final iba a tener bastante retraso porque todos los vuelos de Iberia estaban retrasados por los supuestos problemas provocados por la nieve. Y así fue, a eso de las 15:00 indican que el vuelo se retrasa hasta las 17:12. A todo esto, yo permanecía ajeno a toda la cola inmensa que había en los mostradores de Iberia y de los problemas que se estaban sucediendo en la terminal 4. Mientras yo esperaba a que informaran de la hora de embarque de mi vuelo sucedieron cosas como estas:




Cancelación de un vuelo Madrid-México y escolta a azafatas de Iberia




Largas colas en el mostrador de Iberia



Más colas en otro mostrador

Y llegó por fin la hora de embarque, las 16:31 ponía en las pantallas, así que me dirijí todo feliz a la puerta K68. Efectivamente a las 16:30 llega el avión, se bajan los pasajeros... y a eso de las 16:50, veo que se acerca un coche al avión y se bajan las azafatas y el piloto... ¿¿¿pero que es esto??? Sí señor la famosa huelga de celo que nos jodió por completo. Claro está que nadie vino a avisar de nada y de repente la pantalla que indica el vuelo en la puerta de embarque se apaga... alguien va a mirar las pantallas de información y ahí está! el vuelo cancelado!!! Así que todos a la cola de atención al cliente de Iberia. Y la cola, como no podía ser de otra forma, la formaban alrededor de 500 personas, pero nos dimos cuenta que encima había dos colas!! una por cada lado del mostrador! Lo que significa que cerca de mil personas estábamos esperando para reclamar.

Total, que fueron 5 horas de espera para llegar al mostrador, aunque como era de esperar, nos dieron una noche en un hotel, el traslado al hotel en bus y una cena, pero por supuesto, perdí el dinero del bus que tenía reservado para volver a Brno. Allí en aquel caos nos conocimos unos cuantos que fuimos juntos al hotel, entre ellos, dos chicas que también venían a Brno, así que por lo menos ya no hice el viaje solo. La cena nos llegó a las 1:00 de la madrugada y el bus de vuelta al aeropuerto salió a las 6 de la mañana así que no tuvimos tiempo apenas para dormir.

A la mañana siguiente, teníamos todos una carita de cansados... pero al fin salió nuestro avión, que iba a reventar de todos los que nos quedamos allí tirados la noche anterior. El vuelo salió con retraso. Supuestamente salía a las 8:50, y despegó a las 9:30, pero ya nos daba igual, lo único que queríamos era despegar y llegar a Viena de una vez!

Al llegar a Viena, como era de esperar también, las maletas de todo el que se quedó tirado en Madrid no llegaron (menos mal que yo no facturé nada) y otra cola para reclamar las maletas. Cansados ya de tanta espera, al salir del aeropuerto vimos que había un bus que te llevaba directo a la estación de tren, y sin dudarlo lo cogimos. En la estación, compramos el primer billete que salía para Brno y por fin a las 18:00 llegué a la residencia, tras 33 horas de viaje!!!


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